Alegría en una parte del vestuario por la marcha de GriezmannEl francés nunca se adaptó al grupo y tampoco se sintió protegido por sus compañeros
La polémica generada por el documental 'La decisión' le acompañó siempre
La salida de Griezmann ha
significado un alivio económico para un Barça en crisis. El club blaugrana se
ahorra su ficha y, además, cobrará la próxima temporada 40 millones de euros de
traspaso si el francés juega el 50 por ciento de los partidos en el Atlético. Desde
el punto de vista financiero, pues, negocio redondo: se calcula un beneficio de
130 millones de euros.
Deportivamente, Griezmann
tampoco encontró nunca su sitio en el equipo. El francés se quejaba amargamente
(incluso hizo declaraciones públicas en ese sentido) de que no jugaba en su
posición. El delantero se sentía condicionado por Messi. Pero la realidad es
que con ninguno de los tres entrenadores que tuvo en el Barça (Valverde, Quique
Setién y Koeman) ofreció un rendimiento acorde con su precio y su estatus.
Setién y Koeman, incluso, llegaron a dejarle en el banquillo en partidos
importantes. Su aportación ofensiva (35 goles en 102 partidos, a una media de
0,3 tantos por encuentro) estuvo muy por debajo de las expectativas.
Finalmente, su situación personal en el vestuario no era la más adecuada. Las heridas que generó el polémico documental 'La decisión' (en el que anunció, hace tres años, que no fichaba por el Barça) no cicatrizaron. Y aunque de cara a la galería se mostraba satisfecho de la relación que mantenía con sus compañeros, la realidad era otra muy distinta: no se sentía uno más del vestuario ni mucho menos querido y protegido como lo estaba en el Atlético. De hecho, según ha podido saber SPORT, una parte de la plantilla ha acogido con alegría su marcha al Atlético. Jamás le consideraron parte del grupo...
Comentarios
Publicar un comentario